Manifestaciones
Estoy convencido de que la unidad de todos es el principio básico para derrotar al terrorismo y de que nunca habíamos llegado a tales cotas de confusión y cinismo en esta materia. Lo primero es responsabilidad evidente del gobierno y de la actitud inclasificable por lo brumosa de Zapatero. Lo segundo lo comparten gobierno y oposición, aunque el Partido Popular está demostrando ser más ávido en las lides de la rentabilidad política. Bueno, cuestión de gustos. La cuestión es que la situación no puede ser peor frente a una ETA que demostró en Barajas que es la de siempre.
Ahora bien, hay algo en todo esto que no deja de ser luminoso. Sobre todo viéndolo desde fuera, sin prejuicios, leyendo lo que dice la prensa extranjera sobre la manifestación. Porque el hecho de que se den en un mes dos manifestaciones contra el terrorismo de signo tan diferente, con lemas, con maneras, con estética tan diferente es signo de división y de confrontación, sí; pero también lo es de madurez y de complejidad de una opinión pública desarrollada. Que una red de asociaciones consiga sacar a la calle a casi 200.000 personas (cálculos estrambóticos a parte) para pedir al gobierno que cambie su política en un tema de tanto calado moral como el terrorismo es algo tremendamente interesante desde el punto de vista histórico. Demuestra que un sistema democrático de sólo treinta años de edad está consiguiendo consolidar una opinión pública con alternativas, que reacciona a los cambios de gobierno, que pide en la calle cambios de política. Sobre todo si tomamos como referencia las diferentes concepciones de la protesta pública en países como Estados Unidos o el Reino Unido o, en la esfera opuesta, los países del este de Europa.
Ojalá hubiera dos alternativas tan configuradas en otros temas menos espinosos y traumáticos (y de mayor calado social). Pero al menos demuestra cierta pérdida de miedo al debate y a la confrontación de ideas. No todo es tan malo...
Etiquetas: Política





1 Comments:
Vaya, ¡enhorabuena! Primer comentario que leo que ve algo positivo en la "guerra de las manifestaciones". Y, como bien dices, seguro que también lo tiene. Por cierto, entiendo que tanto una como otra fueron cívicas de lo más, teniendo en cuenta el enorme número de gente que fue, y descontando los insultos etc. que siempre va a haber una parte del personal que no se prive de lanzarlos, pero oye, para eso está la libertad de expresión.
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