08 mayo, 2007

El azul Patinir

Son curiosos, los viajes. Un buen día, a comienzos del siglo XVI, un joven pintor flamenco descubre un pigmento precioso. Un azul intensísimo, un milagro de la naturaleza que en su paleta se convierte en un color inmortal. A quién le importa la laguna Estigia. A donde quiere ir el espectador es a ese paisaje del fondo, envuelto en un azul melancólico y misterioso, como la vida.


Años después tal vez un rey también de color azul melancólico lo compra, o se lo regalan, qué más da. Y el rey no se fija en la laguna Estigia, ni en el tenebroso incendio de la derecha. Posa sus pupilas, quizás rodeadas de color azul melancólico, en ese paisaje mágico de la izquierda que parece reflejar en ese instante el brillo apagado de su mirada, la tristeza inmensa de su alma.

Otros reyes lo miraron después, y reinas, y príncipes, y pajes. Y luego, con el tiempo, lo expusieron en una pared y mucha gente lo vio, cosas del despotismo ilustrado.

Y entonces lo vi yo. Y mis ojos marrones se fijaron en Caronte y en su barquita, en los fuegos tenebrosos, en los árboles y en las nubes. Pero al final se posaron con delicadeza en ese misterioso rincón de la izquierda. Y de pronto se volvieron azules de melancolía, como los de aquel rey.

El mismo color que toman cada vez que vuelvo a mirarlo, como he hecho esta noche hace unos minutos, y recuerdo cierto viaje y cierta visita al Prado. Porque aquellos pigmentos, hechos arte en la paleta de Patinir, se convirtieron para siempre en el azul melancólico que me recuerda a un amigo que tengo un poco abandonado (cosas de la distancia) en Madrid.

Por eso os advierto: no miréis mucho esa pequeña esquina, ese paraíso brumoso. Porque su belleza podría atraparos para siempre...


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5 Comments:

At 10 mayo, 2007 12:46, Blogger Alejandro dijo...

Gracias.

 
At 10 mayo, 2007 14:43, Anonymous Álex Segrelles dijo...

Belleza en el azul y en tus palabras. Gracias también. Muchas.

 
At 10 mayo, 2007 21:45, Anonymous David E. dijo...

Vibrante, sin duda, como sólo tú sabes hacer.

Palpitante, como la vida que contiene cada una de las pinceladas que conforman un cuadro o las notas que componen una partitura.

Conmovedor, como la misma sensación que experimentan dos personas que se hallan unidas por una fuerza indescriptible y separadas por un espacio inabarcable.

En el fondo de todo, el azul Patinir...

Un abrazo,

David E.

 
At 10 mayo, 2007 23:11, Blogger Fernando dijo...

La vida es sobre todo comunicación. Y a veces unas pinceladas son capaces de transmitir los anhelos de un corazón ciego, como la semilla.

Gracias a los tres por vuestras palabras; y a David por ese azul maravilloso que aún es el color de un amanecer.

 
At 05 febrero, 2008 14:53, Anonymous malaletra dijo...

hola, sin conocerte de nada, me ha gustado mucho tu post y lo he vinculado desde uno mío, lo puedes ver en

http://malaletra.blogia.com/temas/colores.php

si prefieres que no haya vínculo, lo pides y tan contentos. enhorabuena por tu blog.

 

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