Jumièges
Descendiendo el Sena, a veinticinco kilómetros de la para mí inolvidable ciudad de Rouen, se encuentra un lugar mágico. El río serpentea, como un dragón grisáceo. Y en Jumièges parece que en uno de esos coletazos hubiera perdido parte de sus escamas plateadas, convertidas por unas manos sabias en ladrillos inmortales.
Un lugar de poderosa memoria y de profunda melancolía. Un lugar para comenzar un viaje de invierno
Etiquetas: Arte





2 Comments:
Fernando!!can you hear the words...?(ya sabes que fue lo primero que hice cuando llegué a casa ¿no?) Enfin, que vaya descripción tan bonita...jo, y vaya sitio tan bonito...una lástima que ni nombres a la compañía (que no te quería yo comentar pero que también era bastante bonita...). Por cierto, sigo esperando un e-mail con ciertas fotos ¬¬...
Un beso!
Pues iba a poner una foto de la maravillosa compañía, pero salís pequeñiitas pequeñitas. :-P
Me alegro de que te haya gustado. ¿Has visto más abajo? He puesto los andamios de Chartres y todo. Al final quedó bien el experimento.
There was something in the air... Jo, me acuerdo un montón de Laurent. De todos modos, tengo una canción bien bonita con mi nombre. No todas pueden decir lo mismo eh... :D
Por cierto, tienes un e-mail. Un besazo!
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