27 noviembre, 2007

Política, actually

Me da mucho pudor hablar de política en el blog (delante de un café me encanta, y más de elecciones) porque parece que es un género literario que se presta al barro, a la simplificación y a la trinchera. Los ejemplos son ilustres por su oscuridad y el lector podrá fácilmente hallarlos. Otra cosa, claro está, es la Política, con inicial mayúscula. De esa me encanta hablar. Pero mejor que hablen ellos (anoche no podía dormir y me di a los comunes):



Ésta aún está mejor.

Como veis, siempre me gusta mirar los sistemas políticos vecinos. Uno, que tiene problemas con los espejos, como bien sabe Mr. Swanson... :-)

Hablando en serio, hay aquí una forma de concebir la política totalmente ajena a nuestro Parlamento decimonónico en el que las cosas importantes se resuelven a puerta cerrada. Y no sólo eso, que es el fondo. Incluso el estilo oratorio es totalmente diferente. Rápido, brillante, punzante. Una verdadera prueba para el orador (y si no fijaos en la mano temblorosa de Brown). Nada más lejos de nuestras sesiones parlamentarias, de copa y puro. Por cierto, alguno considerará el estilo de Cameron algo sobreactuado y efectista, poco elegante. Pero no podrá negar su eficacia y espectacularidad (ese final en este vídeo...he is the past!). De todos modos, Margaret Tatcher no se quedaba atrás, aunque interpretaba, por supuesto, un papel totalmente diferente.

Espero que os haya gustado esta pequeña colección de Política con mayúscula. Para cuando no podáis dormir.
.

Etiquetas: