Hoy pensaba escribir sobre otra cosa, pero prefiero poneros antes de que salga por la tele el anuncio de Freixenet de este año (sin vocación publicitaria, el Codorniú o cualquier otro cava es igual de bueno, siempre que sea catalán ;-) . Está dirigido por Scorsese y me parece sencillamente magistral. Disfrutadlo.
Me da mucho pudor hablar de política en el blog (delante de un café me encanta, y más de elecciones) porque parece que es un género literario que se presta al barro, a la simplificación y a la trinchera. Los ejemplos son ilustres por su oscuridad y el lector podrá fácilmente hallarlos. Otra cosa, claro está, es la Política, con inicial mayúscula. De esa me encanta hablar. Pero mejor que hablen ellos (anoche no podía dormir y me di a los comunes):
Como veis, siempre me gusta mirar los sistemas políticos vecinos. Uno, que tiene problemas con los espejos, como bien sabe Mr. Swanson... :-)
Hablando en serio, hay aquí una forma de concebir la política totalmente ajena a nuestro Parlamento decimonónico en el que las cosas importantes se resuelven a puerta cerrada. Y no sólo eso, que es el fondo. Incluso el estilo oratorio es totalmente diferente. Rápido, brillante, punzante. Una verdadera prueba para el orador (y si no fijaos en la mano temblorosa de Brown). Nada más lejos de nuestras sesiones parlamentarias, de copa y puro. Por cierto, alguno considerará el estilo de Cameron algo sobreactuado y efectista, poco elegante. Pero no podrá negar su eficacia y espectacularidad (ese final en este vídeo...he is the past!). De todos modos, Margaret Tatcher no se quedaba atrás, aunque interpretaba, por supuesto, un papel totalmente diferente.
Espero que os haya gustado esta pequeña colección de Política con mayúscula. Para cuando no podáis dormir. .
Cierta vez pasó por delante de una iglesia en cuya portada se mostraban, en hondas hornacinas flanqueadas de columnillas ornamentales, muchas antiguas esculturas de piedra, figuras de ángeles, apóstoles y mártires, parecidas a otras que con frecuencia viera; también en su convento de Mariabronn había algunas figuras de esta especie. Antaño, cuando joven, las había contemplado con agrado aunque sin pasión; parecíanle hermosas y dignas pero excesivamente solemnes y un tanto rígidas y anticuadas. Más adelante (...) esas solemnes figuras románicas le habían parecido pesadas, inexpresivas y extrañas, las había mirado con cierto desdén, estimando que en el nuevo estilo de su maestro latía un arte más lleno de vida, íntimo e inspirado.
En cambio, ahora que retornaba del mundo, lleno de imágenes, marcada el alma con las cicatrices y las huellas de tremendas aventuras y experiencias, lleno de ansia dolorosa, de meditación y creación, aquellas vetustas y severas figuras le causaron, de súbito, una fuerte emoción. Permanecía devoto ante las venerandas imágenes en las que pervivía el corazón de una época lejana y en la que los temores y entusiasmos de lejanas generaciones, encarnados en la piedra, ofrecían aún, al cabo de los siglos, resistencia a la caducidad.
Hermann Hesse, Narciso y Goldmundo (Traducción de Luis Tobio)
Estas últimas semanas he estado escuchando mucho (gracias a Delaforce) a una soprano de principios de siglo (del pasado siglo), Rosa Ponselle. Y pensando en qué es lo que más me atrae de su voz he descubierto que una de las razones por las que me emociona es precisamente ese halo antiguo y misterioso, ese encanto mágico de las grabaciones viejas. En el fondo, la sensación indescriptible de escuchar algo que ha abandonado las dimensiones de lo real y de lo tangible para habitar un lugar fuera de todas las leyes humanas, tan cerca del Ideal.
Igual que la belleza muda y perdida de Gloria Swanson, tal vez escuchando a Ponselle en esta foto...
Una realidad que conmociona por su inexistencia, que es perfecta porque se ha perdido. Y el choque con la realidad, la conciencia de doble filo de la pérdida no puede ser más encantadora, pero a la vez más dolorosa...
No me miréis raro, no soy el único que se siente atrapado por lo Antiguo. O si no, ¿por qué nos gustan las estatuas blancas, marmóreas, con ojos vacíos? Las estatuas griegas nunca fueron así. ¿Por qué nos horrorizamos cuando se restauran los colores de una portada románica? ... Es el Ideal el que buscamos, movidos por una sed de belleza absoluta, liberada por el tiempo de las imperfecciones propias de lo real. Espero que estos dos destellos os calmen por hoy esa sed que mañana volverá a rugir... .
Hoy El País publica una breve entrevista a Donald Sassoon sobre la conversión de la Gioconda en un hito de masas. Y comienza de una manera encantadoramente metafísica:
Pregunta. Concluye usted su libro diciendo que cuando empezó a escribirlo no encontraba especialmente bella a Monna Lisa, pero que ahora sí la aprecia.
Respuesta. El arte, como la música, no siempre nos llega de forma inmediata. En un momento dado, se pone en marcha un mecanismo de aprendizaje.
P. Pero usted duda de que las manadas de turistas puedan "aprender" nada en su apresurada visita al Louvre.
R. ¿Sabe cuánto permanece de media un visitante frente a La Gioconda? Cerca de un minuto. Se queda allí parado porque le han dicho que es la obra más famosa, pero no sabe por qué. En otras salas hay cinco leonardos más. Apenas nadie los mira.
P. Reproduce usted un sondeo realizado en el Louvre en que resulta que la pregunta más formulada por los visitantes a los empleados es: "¿Dónde está La Gioconda?". Pero añade que la segunda pregunta más repetida es: "¿Dónde estoy yo?".
Esto me recuerda a una extraña comunicación que se coló el otro día en mi frecuencia de radio, alguna interferencia de un móvil o un walkie-talkie, supongo:
27 de Agosto: 12:05. Aterrizo en un lugar llamado París o Paris. En su última comunicación, Gurb decía que había tomado la forma de un "turista", un tipo de "peregrino" humano. Mi especialidad no es la cultura de este planeta, así que desciendo a la ciudad con una mezcla de curiosidad y de miedo. Aparezco en un lugar llamado Louvre, supuesto centro de "peregrinación" mundial, según lo que decía Gurb.
12:17. Me hallo en el interior del edificio. Me he camuflado apropiadamente para pasar desapercibido: bermudas, gafas de sol, cámara de fotos y teléfono móvil colgados del cuello. Me adentro en la marea de personas que, a pesar de las apariencias, se mueve con una dirección determinada, siguiendo algún tipo de ritual ancestral, bien conocido por todos. En algunos momentos mis pies no tocan el suelo (me recuerda a cuando tuve que buscar a Gurb en los Sanfermines).
12:29. Por fin parece que hemos llegado al lugar donde acaba la extraña peregrinación. Allí no está Gurb, pero me quedo unos minutos para contemplar el momento álgido de la ceremonia. Un grupo de peregrinos se agolpan en torno a una pequeña tabla, con una humana dibujada. Dos sacerdotes cuidan que la multitud no se acerque a más de unos cuatro o cinco metros de la figura de la diosa. Los peregrinos, de todas las razas y países del mundo, algunos venidos de muy lejos sólo para rendir culto a la extraña figura, disparan sin cesar fogonazos de luz, en señal de devoción. Su diosa parece contenta, pues alcanzo a ver una ligera sonrisa en su rostro. En el centro de este gigantesco templo, sigo sin noticias de Gurb...
Bienvenidos al blog de Fernando Remiro, estudiante de 5º de Historia, este curso en Madrid. Después de casi dos años éste sigue siendo "un lugar para compartir y escuchar, para descubrir y disfrutar" :-)
Amar la gracia delicada
del cisne azul y de la rosa rosa;
amar la luz del alba
y la de las estrellas que se abren
y la de las sonrisas que se alargan...
Amar la plenitud del árbol,
amar la música del agua
y la dulzura de la fruta
y la dulzura de las almas dulces....
Amar lo amable, no es amor:
Amor es ponerse de almohada
para el cansancio de cada día;
es ponerse de sol vivo
en el ansia de la semilla ciega
que perdió el rumbo de la luz,
aprisionada por su tierra,
vencida por su misma tierra...
Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla:
¡Amor es ser camino y ser escala!
Amor es este amar lo que nos duele,
lo que nos sangra bien adentro...
Es entrarse en la entraña de la noche
y adivinarle la estrella en germen...
¡La esperanza de la estrella!...
Amor es amar desde la raíz negra.
Amor es perdonar;
y lo que es más que perdonar,
es comprender...
Amor es apretarse a la cruz,
y clavarse a la cruz,
y morir y resucitar ...
¡Amor es resucitar!