Conexiones (II): Antes de que amanezca
De nuevo, sin esperarlo, todo se conecta como un bello guión cinematográfico. Todo cobra sentido y en una noche como la de hoy, de luna nueva, de luminosa oscuridad, devuelvo al azar en forma de Conexiones lo que me ha regalado. Y en una noche de inconstante luna escribo sobre la luz de la noche, sobre la noche del amor, sobre el amor de la noche. Esa noche protectora de los amantes, esa noche cómplice, eterna, bella, como la bella Julieta:
JULIETA(Shakespeare, Romeo y Julieta, Acto III, Escena II. Traducción de Pablo Neruda, editada por Losada)
¡Oh, noche, protectora del amor!
¡Extiende tu cortina negra, oh noche!
¡Que se cierren los ojos acechantes
para que así, en silencio y en secreto,
pueda llegar Romeo hasta mis brazos!
¡Cubre con tu mantón la sangre indómita
que sube y se amotina en mis mejillas
y dale audacia al temeroso amor
para que con pureza se abandone!
¡Oh, noche, ven! ¡Ven tú, día en la noche,
Romeo, porque brillas en sus alas
como la nieve fresca sobre un cuervo!
¡Noche de cejas negras, dulce noche,
noche amorosa, ven con mi Romeo,
y córtalo en estrellas pequeñitas,
dará tal esplendor al firmamento
que el mundo enamorado de la noche
se olvidará del sol y de su fuego!
Forjado el mito universal (¿o es que no es todo universal en Shakespeare?) del amor prohibido, protegido por el poder de la noche, el genio creador de Wagner lo sublimó hasta convertirlo en una categoría casi mística, en un paraíso conceptual, tan absoluto que corta la respiración, en el Acto II de Tristan und Isolde.

En la boca de los amantes - una sola boca, borrado el und que los separa, amalgamados como si ya sólo fueran un mismo ser (Du Isolde, Tristan ich, nicht mehr Isolde!) - la noche ya no es sólo el manto protector de un amor prohibido, sino el lugar místico que los libera de la tiranía del día, que rompe sus cadenas de esclavos del mundo:
O sink hernieder,
Nacht der Liebe,
gib Vergassen,
daß ich lebe;
nimm mich auf
in deinen Schoß,
löse von
der Welt mich los!
(¡Oh, desciende,/noche de amor,/dame el olvido,/de que vivo!/¡Recíbeme/en tu seno,/libérame/del mundo!)
O sink' hernieder, Nacht der Liebe (Reiner, 1936, Melchior, Flagstad)
Un amor absoluto, cegado por la luz de la noche del amor, abocado a la muerte, no accidental y fatal como la de Romeo y Julieta, sino ardientemente deseada, febrilmente buscada como destino rebelde a la tiranía del día, a la fatalidad del amanecer.
Por ello, es maravilloso cómo Richard Strauss en el primer acto de su Caballero de la Rosa, más de medio siglo después hizo un guiño divertido y frívolo, desenfadado pero apasionado a esa noche asfixiantemente absoluta de Wagner. Los amantes se desperezan en la cama tras una noche de amor, de nuevo un amor prohibido (ella, una Mariscala, madura, casada; él, un caballero de diecisiete años), amparado por la noche. Y cuando el sol penetra por las ventanas...
OCTAVIAN
Du, du, du! Was heißt das "Du"?
Was "Du und ich"?
Hat denn das einen Sinn?
Das sind Worte, bloße Worte, nicht?
Du sag!
Aber dennoch: Es ist etwas in ihnen;
ein Schwindeln, ein Ziehen,
ein Sehnen und Drängen,
ein Schmachten und Brennen:
Wie jetzt meine Hand zu deiner
Hand kommt,
das Zudirwollen, das Dich umklammern,
das bin ich, das will zu dir
aber das Ich vergeht in dem Du...
Ich bin dein Bub aber wenn
mir dann Hören und Sehen vergeht
wo ist dann dein Bub?
MARSCHALLIN
(leise)
Du bist mein Bub, du bist mein Schatz!
(Sehr innig)
Ich hab' dich lieb!
(Umarmung)
OCTAVIAN
(fährt auf)
Warum ist Tag?
Ich will nicht den Tag!
Für was ist der Tag!
Da haben dich alle!
Finster soll sein!
(Er stürzt an's Fenster, schliesst es und
zieht die Vorhänge zu. Man hört von fern
ein leises Klingeln. Die Marschallin lacht
leise)
Lachst du mich aus?
MARSCHALLIN
(zärtlich)
Lach ich dich aus?
OCTAVIAN
Engel!
MARSCHALLIN
Schatz du, mein junger Schatz
(OCTAVIAN
¡Tú, tú, tú!/¿Qué significa este "tú"?/¿Qué significan "tú y yo"?/¿Tienen algún sentido?/Son palabras, simples palabras, ¿o no?/¡Dímelo tú!/Sin embargo, algo hay en ellas:/estupor, vértigo,
ansia, ímpetu,/languidez y fuego./Así como mi mano está junto a la tuya,/este desearte, este abrazarte,/¡soy yo, que te desea!/Pero este "yo" se funde en el "tú".../Yo soy tu hombre, pero cuando todo/desaparece a la vista y el oído.../¿dónde está entonces tu hombre?
MARISCALA
(en voz baja)¡Tú eres mi hombre, mi tesoro!(Con un ademán de intimidad)
¡Te amo tanto!(se abrazan)
OCTAVIO
(levantándose)
¿Por qué es de día?/¡No quiero que se haga de día!/¿De qué sirve el día?/¡Ahora les perteneces a todos!/¡Que vuelva la oscuridad!
(Se precipita hacia la ventana, la cierra y la cubre con la cortina. A lo lejos suena una campanilla. La Mariscala ríe en voz baja)
¿Te ríes de mí?
MARISCALA
(cariñosamente)¿Reírme yo de ti?
OCTAVIO
¡Ángel mío!
MARISCALA
¡Tesoro, mi joven tesoro!
Escuchar (Solti, 1968, Crespin, Minton)
Orquestalmente la página es maravillosa. La agitación vocal de Octavian contrasta con el lirismo calmado de las cuerdas, que desarrollan el tema de la Mariscala, retratando con sencillez a ambos amantes. Las trompas y un arrebatado resurgir de las cuerdas dibujan un interludio precioso, contestado por los trinos de las flautas. Los metales irrumpen después para introducir la rebelión de Octavian ante los rayos del sol, cuando se levanta violentamente a cerrar las cortinas. La Mariscala, sorprendida por el arrebato de su joven amante, celoso del día, ríe calmada, acompañada en la orquesta por unas juguetonas castañuelas.
Y en esa apasionada rebelión violenta de Octavian ante la implacable llegada del día, en el bellísimo duo de Tristán e Isolda, en el monólogo de Julieta se encuentra el mismo sentimiento agudo y maravilloso, el mismo deseo ardiente de vivir en una noche eterna, de que nunca los rayos del sol hagan salir a los amantes de su Reino privado, de esa montaña quebrada, de su paraíso terrenal. Fundidas nuestras tres parejas de amantes en un eterno abrazo, un instante antes de que amanezca...
.





20 Comments:
Y sigo...
" (...) à l’air d’un ange
Mais c’est un diable de l’amour
Du bout des hanches
Et de son regard de velours
Quand il se penche
Quand il se penche mes nuits sont blanches
Et pour toujours..."
Un post magnífico como no podía ser de otra forma cuando se abrazan esos grandes.
Buen fin de semana (o lo que queda de él).
un saludo
Vailima
A mí me ha recordado a un poema de John Donne en el que el amante también se rebela contra el soberbio sol, 'The Sun Rising':
Busy old fool, unruly Sun,
Why dost thou thus,
Through windows, and through curtains, call on us?
Must to thy motions lovers' seasons run?
Saucy pedantic wretch, go chide
Late school-boys and sour prentices,
Go tell court-huntsmen that the king will ride,
Call country ants to harvest offices;
Love, all alike, no season knows nor clime,
Nor hours, days, months, which are the rags of time.
Thy beams so reverend, and strong
Why shouldst thou think?
I could eclipse and cloud them with a wink,
But that I would not lose her sight so long.
If her eyes have not blinded thine,
Look, and to-morrow late tell me,
Whether both th'Indias of spice and mine
Be where thou left'st them, or lie here with me.
Ask for those kings whom thou saw'st yesterday,
And thou shalt hear, "All here in one bed lay."
She's all states, and all princes I;
Nothing else is;
Princes do but play us; compared to this,
All honour's mimic, all wealth alchemy.
Thou, Sun, art half as happy as we,
In that the world's contracted thus;
Thine age asks ease, and since thy duties be
To warm the world, that's done in warming us.
Shine here to us, and thou art everywhere;
This bed thy center is, these walls thy sphere.
Ratatouille, ¿une longue nuit d'étoiles?
Gracias por el comentario, Vailima. Un abrazo de un asiduo y apasionado lector de tu blog ;-)
Precioso el poema de Donne, aunque he tenido que leerlo como quince veces... Uno que es un bruto :-D Besos!
Hola Fer!!!
Cada vez que leo tu blog alucino!!! Esta bastante lejos de lo que sería el mío (si lo tuviera) y de los que suelo leer!!! Ya veo que no esta acorde con el blog, pero yo no sé opinar de óperas, de poemas o de arte (Sí, tienes una primita inculta, pero feliz de serlo ;-p) solo puedo preguntar que tal va todo?? Imagino que los exámenes bien y espero que, tras la tormenta, haya llegado la calma!!
Mira, eso si puedo hacer: dejar una frase mítica, proverbio o como lo quieras llamar, no está a la altura pero es para no sentirme un parásito intelectual je!!
Recuerda: Por encima de las nubes siempre brilla el sol.
Un besazo enorme
"Recuerda: Por encima de las nubes siempre brilla el sol."
O la luna ;-)
Después de los exámenes tranquilito (bueno, eso siempre, jaja), ya ves, hasta escribo en el blog y todo :-) Espero que te vaya igual de bien.
Un besazo!
Mola esta sección de las conexiones, pero deberías trabajar más en ella...
Lo haré XD
Eso último no es una conexión, ni siquiera es un guiño... Es una vergüenza, un insulto para el pobre Dahl...
Muy chulas estas conexiones, Fernando. Me las veía venir, jejeje.
Tenemos que dedicar un café enterito a debatir esa relación entre Tristán y El Caballero de la Rosa. Ya te dije que no la veo...de ser así habría conexiones entre todas las escenas de amor crepuscular de todas las óperas.
Pero bueno...para no ser el aguafiestas de turno, gracias por estas magníficas conexiones, tan magníficas como los silencios y distancias de quien, sin embargo, sigue estando, como siempre, ahí. ;-)
Ningún manto tan cálido como el de la noche para tender lazos, atrapar guiños, entrever las conexiones...
...y conectar.
Tú ves en lo profundo de un arte que muchos otros, sencillamente, (ad)miramos. Y sólo.
Tú eres capaz de llegar a sus entrañas, cual sensible y hábil cirujano de la vida.
Cirujano de los que rasgan. Y cirujano de los que cosen heridas.
Y ése es un don inmenso.
Gracias por compartirlo, siempre.
Una maravilla de post. Mis felicitaciones don Fernando. Coincido con Alejandro en que no veo mucha relación entre Rosenkavalier y Tristán. Rosenkavalier no es más que un juego, un agradable divertimento con un trasfondo evidente: el paso del tiempo. Tristán e Isolda es el AMOR con mayúsculas, lo profundo e insondable del mismo, lo terrible de este sentimiento. Quizás lo que más se acerque a esta idea del Rosenkavalier sean algunos de los versos pronunciados por Oktavian en la Entrega de la Rosa: Wo war ich einmal, und war so selig (escribo de memoria): donde he sido yo tan feliz...
En todo caso, mis felicitaciones.
Recuerda:
Welche Glück, gelieb zu werden
Und Lieben, Götter, welch´ein Glück
Saludos
Javi
Otra noche, pero de distinto calado, es la que se cierne sobre Barak, el tintorero de "La mujer sin sombra". Mientras él come en cuclillas un mendrugo de pan reseco, su huraña mujer duerme. Del exterior, de la noche, llega el canto de los guardianes:
"Esposos y esposas de las casas de esta ciudad,
amaos más que a vuestras vidas
y sabed que no es por el bien de vuestra vida
que se os confía la semilla de la vida,
sino únicamente por el bien de vuestro amor!"
Barak se vuelve hacia la habitación conyugal y dice:
"¿Oyes la llamada de los guardias, niña?"
Pero ella no le contesta. Los guardias concluyen su llamamiento:
"¡Esposos y esposas abrazaos con amor,
vosotros sois el puente extendido sobre el abismo
por el que los muertos vuelven a la vida!
¡Santificado sea el fruto de vuestro amor!"
"Así sea", murmura Barak.
Espeluznante...
Álex, gracias por tus preciosas palabras, eres un cielo...
Idi, me alegro mucho de verte por aquí :-D La mujer sin sombra la tengo pendiente desde hace mucho, cuando me pasaste aquella grabación. La escucharé ;-)
Y para los incrédulos (Alejandro y Pisístrato, al que me alegro mucho de ver por aquí también) me extiendo un poco más en lo de Rosenkavalier...
Las conexiones las hace el espectador claro. Él es juez supremo y libre de atar y desatar en lo que ve y escucha. Una ópera, como toda manifestación artística es algo vivo, sujeto a tantas formars de sentirla como espectadores hay. Pero en este caso creo que el guiño es consciente por parte de Strauss.
No azarosamente, como toda escena de amor prohibido (como dices, Alejandro); ni literalmente (como discute Pisístrato). Es un guiño divertido y desenfadado comprensible en una obra tan ecléctica como ésta (ese vals para retratar lo caduco del barón; esos enredos mozartianos...) con una doble finalidad: dibujar el personaje de Octavian, apasionado, tremendo, romántico, frente a una Mariscala realista y racional (voluble apasionamiento el suyo, pero ahí está la gracia); y por otro lado desmontar satíricamente (aunque con admirativo respeto) los ampulosos conceptos wagnerianos. Ampulosos por oposición a la frescura y vivacidad de Rosenkavalier.
Para mí la relación está clara: dos de los principales conceptos del Tristán enunciados en poco menos de dos minutos de música. Además, acompañado de una orquestación tan wagneriana, con una intervención intensa de las cuerdas que tanto me recuerda a Tristán.
Vosotros diréis ;-)
Seguimos, pues.
Creo que la diferencia está en como concebimos tu y yo Tristán. ¿Cuál es la diferencia entre Tristan e Isolda y Oktavian y la Mariscala? Evidente. Los primeros NO SON humanos. Son seres que viven por y para el amor, que existen por eso. Wagner creó dos arquetipos (más propiamente dicho uno, la pareja primigenia) del amor puro y desnudo, una emoción tal que mata. Los personajes de Rosenkavalier son humanos, demasiado humanos como para resistir la comparación. Puede que nosotros podamos parecernos a Oktavian, a la Mariscala, a Sophie, pero NUNCA nos podremos parecer a los amantes, porque no reflejan seres reales. Son eso, arquetipos.
Por eso no veo yo susceptibles de comparar TeI con Rosenkavalier. Recordemos que como decía la Mariscala al final, "todo no ha sido más que una farsa". Strauss juega con lo intrascendente y lo superfluo para crear un ambiente único, pero no profundo. Pretende homenajear un tiempo que se fue, no expresar amor. No hay amor prohibido en Rosenkavalier en ningún sitio. Los amores entre la princesa de Werdenberg y Oktavian son una costumbre en la alta sociedad de la época. No hay tabú como en Tristán, donde amar tanto es malo, lleva a la muerte
Si buscamos profundizar en el amor en Strauss, la cita de Idi viene al pelo. Añadiría Du Schönes Wesen, el duo de amor con el que concluye Ariadne.
Perdón por el tocho ;-)
Ahora a contestarlo jejejeje
Para mí los personajes de Der Rosenkavalier (otra ópera que me aburre supinamente) no son humanos. De hecho, ningún personaje de ópera (que yo recuerde) me parece un ser humano, porque todos tienen una finalidad muy concreta, todos son de algún modo arquetipos.
Tristán expresa más lo humano que los personajes de DR porque Wagner logró transmitir algo insondable y es lo insondable (y no lo racional) lo que conecta el Arte con lo humano, del mismo modo que pocas cosas expresan mejor la esencia del mundo que un verso, precisamente porque expresar lo que es inefable nos conecta con el aspecto menos prosaico de nosotros mismos, que es lo que nos hace humanos.
El amor que transmiten Tristán e Isolda no es el concepto de Amor sino el amor más allá de conceptos. Tristán e Isolda no es una ópera, es un estado de ánimo.
Tengo el día espeso, lo siento...
A mí no me aburre Rosenkavalier, pero me parece más un divertido juego musical y argumental que un drama cuyos personajes son de carne y hueso. Y eso que me encanta el realista y conmovedor personaje de la Mariscala, no exento tampoco de su ironía, como hablaba hace poco con mini-chef (en el fondo Oktavian es uno más de sus amantes, que duele pero que pronto pasará).
Eso sí, estoy con Idi en lo profundamente humano de Tristan, en el sentido de que se atreve a profundizar en la oscura raíz del amor (como el poema que da nombre a este blog, por cierto, "la raíz negra").
Javi, comprendo tu visión de ambas obras. Y en parte estoy de acuerdo. Pero no por eso podemos negar que existe una referencia. La historia del arte está llena de intertextualidades, ¿o no? Un museo de pintura es como una gigantesca sala de espejos (¿quién me decía eso o algo parecido el otro día?), llena de referencias y guiños ocultos entre los cuadros, que dialogan silenciosamente. Con la ópera pasa lo mismo. Tristán es un mito de la ópera alemana y del arte universal, y ya lo era en época de Strauss. No me parece tan descabellado pensar que al presentar a sus personajes principales utilice una referencia musical y argumental (para mí clarísima nada más oirla por primera vez) bien conocida. Y además con un fin irónico que me encanta.
Quiero decir que, aunque dos obras sean de muy diferente naturaleza, pueden dialogar entre ellas. A veces el diálogo se lo inventa el espectador (yo tengo una morbosa tendencia a ello, y me encanta hacerlo). Otras veces existe desde la raíz ese diálogo. Por ejemplo, ¿no dialoga Turner con Lorena? ¿O Picasso con Goya? ¿O Joyce con Homero?
Bueno, y termino diciendo lo orgulloso que estoy de teneros como visitantes del blog :-D
Por partes, y brevemente
1.Para mí es un honor este intercambio de ideas.
2. Yo es que en el fondo soy muy aburrido ;-) Esas conexiones no las veo, pero las comprendo como eso, como algo subjetivo. Los argumentos por tí expuestos me convencen de que para tí hay esa conexión. Cosa distinta es que yo la vea (yo veo conexión, por ejemplo, entre los payasos y Rigoletto...)
3. Idi, no te gusta Meistersinger, no te gusta Rosenkavalier. Háztelo mirar jejejeje
Un saludo
"Idi, no te gusta Meistersinger, no te gusta Rosenkavalier. Háztelo mirar jejejeje"
Una de las cosas de las que más orgulloso estoy es de mi subjetivo e insobornable criterio. Me gusta Strauss, pero no me gusta Rosenkavalier, me gusta Wagner pero no Meistersinger, me gusta Tarkovsky, pero no "Nostalghia".
Es lo divertido...tener un gusto tan insobornable que va contra mis propios criterios, jajaja
Yo sigo pensando que la conexión está ahí, y que Strauss dialogando, como he dicho antes, con sus propios precedentes culturales hace un guiño irónico a Tristan e Isolda.
Y como último argumento, uno de autoridad (que acabo de encontrar tras una intensa búsqueda en google), el menos valioso de todos ellos, pero al menos demuestra que no estoy loco ;-)
Nick Chadwick publicó en la revista Music and Letters, de Oxford, una reseña al libro de Walter Frisch, German Modernism: Music and the Arts (California, Berkeley, 2005). Al resumir el capítlo final del libro de Frisch, Chadwick dice:
The closing chapter of the book, ‘“Dancing in Chains”: Strauss, Hofmannsthal, Pfitzner, and
their Musical Pasts’, considers how in their different ways Strauss and Hofmannsthal, and also Pfitzner, responded to the tradition that they had inherited. In the case of Strauss/Hofmannsthal, this involved an ironic engagement with the past,
sometimes parodistic, sometimes not. The prelude and opening scene of Der Rosenkavalier are
clearly a parody of Act II of Tristan. But how does one perform durchaus parodistisch, as Strauss
directs the orchestra to do in the build-up to the climax (both musical and physical) in the Act I
Introduction? ‘How can the conductor and orchestra perform the passage . . . in a parodic
manner that is fundamentally different from the “weapon”, Wagner’s original?’ asks Frisch. ‘Perhaps parody emerges less from the performers than from the ear of the listener, who must be clued into the Wagner reference. In considering such issues, one might examine Strauss’s marking in the light of the contrary marking by
Mahler . . . where the last movement of the Fourth Symphony is to be played “without any
parody”’ (p. 219)
Supongo que el libro aclarará mejor el asunto, pero no está en las bibliotecas a las que tengo acceso :-(
¿Qué opináis?
Abrazos!
Publicar un comentario en la entrada
<< Home